ESTÁN BONITOS

Hay que tener mucho cuajo. Muchísimo.
Hay que tener una desfachatez difícil de igualar para que quienes gobernaron este Ayuntamiento durante catorce años comparezcan ahora dando lecciones de transparencia, gestión y rigor económico, como si los vecinos no tuvieran memoria o como si los papeles no existieran.
Porque la realidad es clara y tozuda. Durante años, este Ayuntamiento fue cayendo en una espiral de desorden administrativo, retrasos, incumplimientos y problemas en la gestión económica que acabaron provocando una situación insostenible. Tan grave fue el deterioro que los responsables de la Intervención Municipal fueron advirtiendo reiteradamente de irregularidades e incumplimientos en los procedimientos de control y fiscalización. Y no solo eso: quienes ocupaban puestos técnicos clave terminaron abandonando la institución después de años de tensiones y desencuentros con la forma de gobernar de ASBA-CC y de su alcalde.
Ahora resulta que quienes dejaron la casa patas arriba se presentan exigiendo explicaciones a quienes apenas llevan unos meses intentando recoger los escombros. Es como si quien provocó el incendio apareciera después reclamando explicaciones por el humo.
El gobierno actual lleva poco más de medio año enfrentándose a una herencia complicada: expedientes acumulados, pagos retrasados, procedimientos bloqueados y una larga lista de problemas que no surgieron de la noche a la mañana. Muchos pequeños y medianos empresarios del municipio saben perfectamente de qué hablamos, porque algunos llegaron a esperar meses e incluso años para cobrar trabajos ya realizados.
Y, aun así, pese a la situación encontrada, se está realizando un esfuerzo enorme pa’ recuperar la normalidad administrativa, ordenar las cuentas y agilizar los pagos. No hay milagros, pero sí trabajo. No hay varitas mágicas, pero sí voluntad de corregir lo que otros dejaron sin resolver durante demasiado tiempo.
Mientras tanto, ASBA-CC sigue instalada en la política de la confrontación permanente. En lugar de arrimar el hombro pa’ solucionar problemas que en gran medida son consecuencia de su propia gestión, prefiere dedicarse a sembrar dudas, lanzar titulares y practicar el viejo deporte de intentar desgastar a quien está arreglando lo que ellos estropearon.
Aquí ya nos conocemos todos. Hay que decirles que es muy fácil tocar el pito desde la grada cuando han sido ellos ASBA-CC quienes dejaron el terreno lleno de socavones.
La transparencia no se reclama con comunicados grandilocuentes; se demuestra con hechos. Y los hechos son que quienes hoy exigen explicaciones tuvieron catorce años para hacerlo mejor y no lo hicieron.
Por eso sorprende tan poco su actitud. Lo que sí sorprende es la cantidad de cara que hay que echarle para intentar convertirte en fiscalizador de los problemas que tú mismo contribuiste a crear.
MIGUEL MONZÓN

La realidad es tozuda amigo Miguel. Siguen subidos en la soberbia sin reconocer en ningún momento muchos de los errores que cometieron y atreviéndose a exigir lo que nunca hicieron, lo que ejecutaron tarde y mal o lo que tenían que cumplir por ley pero jamás lo hicieron. Exigir un presupuesto inmediato, ya, cuando el último de ellos fue el 2023 no es solo tener la cara de cemento armando, sino de ser unos verdaderos sinverguenzas con muy poca moral. Pero ni rojos se ponen cuando exigen donde nunca hicieron o abandonaron por desidia, ineficacia, incompetencia y poco compromiso político.