EL PERINQUÉ: LAS FIESTAS DE SAN ROQUE RECUPERAN SU ESPÍRITU

Y a San Roque la Gloria.
En la foto, conquistando a visitantes para que a través de rifas donen dinero a las fiestas.
_»Por la calle abajito va una gallina.
Con el huevo en el culo la muy cochina…» _
La Romería del sábado en San Roque ocupó todas las letras de la palabra éxito.
Entre 1.800 y 2.000 personas acudieron al llamado de una Comisión de Fiestas disminuida por un abandono político del barrio, y fue tal el grito de este llamado, en gran medida por el ahínco y compromiso de María Gómez, vecina reconocida por su capacidad de gestión, que los efectivos policiales tuvieron que triplicarse sobre la marcha. La Guardia Civil se personó y se duplicó el servicio sanitario apostado en el acto. Medidas preventivas. Todo fluyó.
Y San Roque, el santo milagroso, flipó.
El alcalde Juan Carlos Hernández Atta, lejos de la actitud postureo de sus predecesores, y de una oposición que no perdió oportunidad de sacarse fotos en la iglesia, se puso a trabajar.
Todo un alcalde estuvo corre, corre, carretera arriba, carretera abajo, dentro plaza, plaza afuera, como un operario más, organizando y disponiendo porque el éxito fue de tal sorpresa que las previsiones programadas quedaron escasas.
Pero una buena organización nunca falla.
Los cánticos de las parrandas y un ambiente de solidaridad inmejorable revivieron San Roque.
Los vecinos del barrio dijeron uno a uno:
_El año que viene que cuenten conmigo_.
La Romería:
Por todo el trayecto rodaron las carrozas, bocadillos, bollos y rones y se repartió sin preguntar. Los mayores del barrio se sentaron en los quicios de sus puertas asombrados porque el jolgorio y el espíritu de las fiestas habían renacido. Y como pasa siempre en Valsequillo, los políticos que están fuera del Gobierno, siendo éste año electoral, se dieron el mandato: _Bajen todos que esto hay que aprovecharlo_, y al finalizar la noche se habían cuadruplicado, ¿qué digo? Quintuplicado.
Esos que siempre sacaron rédito de las fiestas.
Y mientras unos posturean para la red, otros lo dan todo, para que esto tire adelante.
La Comisión de Fiestas de San Roque este año, tres personas, y algún ayudante.
Personas con sus trabajos, sus achaques, sus problemas cotidianos y graves circunstancias en sus vidas. Obstáculos que afrontar. Y un barrio, descreído por el abandono instititucional de otros tiempos, resultó complicado mover.
Pero han levantado el espíritu de San Roque de la nada con la implicación de este nuevo grupo de Gobierno que parece la lámpara del genio …
Donde antes había excusas ahora hay salidas.
San Roque vuelve a las fiestas y a la vida.
REYES BOLAÑOS

Un barrio que se recupera del abandono institucional y que se reduce a unos 300 vecinos, que además, trabajan o estudian fuera de Valsequillo.

Junto a él, Armando Suárez, quien ha levantado la cultura del municipio a primer nivel, e Inma García, quien ha hecho lo propio en Servicios Sociales, Sanidad y Educación. Un equipo que hace equipo.
