POESÍA

EL RELOJ

Siempre he pensado que el tic tac del reloj,

Es como el latido de nuestros corazones.

Como gotas de agua que perennes golpean

sobre una roca o cualquier otra superficie,

y que a través del tiempo

nos recuerda su imparable destino,

que nos lleva segundo a segundo,

minuto a minuto,hora a hora,

 día a día a nuestro fin……

Ohhh, suena el despertador de mi implacable reloj.

Lo apago al instante (Siempre me ha sorprendido  la rapidez con que hago esta acción).

Amanece,oigo a los perros,a los los gallos,

escucho los primeros autos, semidormido aún.

Mi habitación permanece oscura sin contenido ni forma.

Juego al escondite en el guiño de la penumbra,

con las claras oscuras sombras entre los límites del amanecer.

Y en la calle los mismos gritos hundiéndose en el alba.

Afortunadamente siempre existe otro día.

Y otros sueños.

Y otras risas.

Y otras personas.

Y otras cosas.

A pesar de la presencia del impertinente

    RELOJ.

Pedro Manrique.

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