CANARIAS-DAKAR 2022 (1)

UN DAKAR SIEMPRE ES AVENTURA Y CADA DIA UNA SUPERVIVENCIA EXTREMA   

En la inmensidad de oriente de un país labrado con dinero de petróleo, se manifiesta la odisea deportiva de la supervivencia en los mares de arena y tierra de camellos. Estos locos de las ruedas, tienen que estar bien cuerdos para fajarse en reto. 

Es increíble las proezas del ser humano, sus objetivos, sus apuestas, ese espíritu libre e inconformista que saca la quinta esencia a todas las cosas que nos rodea, cuando aquel 26 de diciembre de 1978, en plena euforia nacional por las libertades democráticas en este país. Arrancaba la madre de todas las carreras, la olimpiada de la mayor aventura mundial sobre ruedas. El Dakar. 

Y en estos cuarenta años largos de actividad. El alma de Tyerri Sabine sigue presente constatando que los sueños aventureros son la mayor grandeza para la evolución del ser humano y su dimensión racional. Hoy sobre volamos con un enorme dron visionario, desde dentro y fuera la aventura del equipo Canario Dakar, la aventura del equipo 344. Pedro Peñate, Rosa Romero, Jose Suárez, Cristo Dávila, Pedro Martínez. 

El Buggy mueve ficha en el nuevo ajedrez de esta edición COVID, para Pedro y Rosa toda una nueva experiencia su acoplamiento, después de bajarse de las dos ruedas con unos cuantos dakares encima, como mochilero y jefe de equipo, deducimos que todo es novedoso. La relación deportiva y personal es excelente por lo que complementan un tándem armonioso de apuesta y consolidación. 

En el equipo de asistencias. Grandes nombres de los objetivos y la concordia, Pedro Martínez el malagueño de Can am, gran conocedor y amigo de Pedro del mundo laboral y dakariano de pro. José Suárez el hombre de Autoescuela Reyes, jefe de nuestro piloto, en los comienzos de este allá por los “90” como operario en la tienda bicimoto de Luis Antúnez. Y la gran revelación el gran Cristo Dávila, enorme corazón técnico y una inmensidad de ser humano.  

Desde hace más de un mes anterior a la partida, en el taller del tablero de Maspalomas de Radical Custom se labraba el sueño y juntaban las piezas de este nuevo reto, ensamblar, después de desmontar y analizar un puzle mecánico de una jaula con ruedas, para hacerlo competitivo, tarea poco fácil y de mucha atención, todos los demás movimientos eran pura sismicidad concentrada. Gestiones burocráticas aquí y allí, contactos, enfoque, proyectos sobre mesa, reuniones, ilusiones, presentaciones, derroche y un pulso a prueba de grandes luchadores. 

Antes que los campos canarios pintaran verde tímido al final de este otoño reciente, ya levantaba el vuelo el equipo canario rumbo a Jeddah. Antes con una precisión de relojero, los rituales del previo. Familia, amigos y la adrenalina con una mezcla de pasión, fuerza, tenacidad y suerte. Las famosas almendras del Dakar. “Estas pepitas de oro marrón tostado con sal, despiertan la amistad, solucionan los problemas y fomentan el compañerismo, regalando sonrisas y soluciones” hay que añadir que dichas perlas energéticas se elaboran en el rincón Viejas Glorias. Viajaron por todos los continentes a Europa, África, América, Asia y hasta Oceanía. Ahora son las famosas almendras del Dakar, los amuletos de los sabios.

En Jeddah, calor y amigos. Uff, muchos amigos. Todos los locos de la aventura desbocados, todos ilusionados como los niños el día de reyes, probando cosas, compartiendo miradas y alegrías. Ordenando y definiendo sus estrategias. Mientras el calor aprieta, nada nuevo. algunos equipos se caen de la lista, por el maldito COVID, el rigor organizativo es impresionante y no hay plan B si te toca el bicho, te quedas fuera con el traje de novia pagado o hipotecado. 

El primer gesto de grandeza de las personas llega del rumor de un caos. El coche de Alexandre Pesci se incendia y con él, sus ilusiones, pero el corazón del rey Melchor de Qatari, se agita de amor, lo lleva a su garaje y le cede su Toyota Hilux del 2019 para que la suerte forme parte del destino. Grande este rey Al-Attiyah, enorme… 

Reunión de equipo y porque no improvisamos el fin de año, las campanadas de un falso directo, como los que graba la televisión, pero más improvisado. Busca las campanadas en Google, Rosa prepara las uvas y José el mensaje del Rey.

Y todo listo. Se acabó la espera, ceremonia de salida y etapa prólogo, se lo iremos contando, intentaremos coger la cabeza del día a día, aunque prefiero ir un día por detrás, necesito analizar lo que pasa alrededor para transmitir los detalles que a la postre hacen la otra carrera, la que los humanos conocemos, la de los artesanos del Dakar, la labrada, la zurcida, la remendada porque hay que seguir adelante. 

Joder, empieza a llover. Esto es imprevisible. Como llueve, mesa ocho juegan negras. Hasta próxima conexión, Bienvenidos a los zocos del Dakar. 

Desde el otro lado, Feli Santana

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