CUANDO LA OPOSICIÓN NO INFORMA, INSINÚA

En política hay muchas formas de hacer oposición.
Una de las más dañinas —y lamentablemente cada vez más habitual— es la 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗯𝗮𝘀𝗮𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝘀𝗶𝗻𝘂𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.
No se afirma del todo, pero se sugiere.
No se demuestra, pero se deja caer.
No se contrasta, pero se lanza el mensaje y se deja que el ruido haga el resto.
Eso es lo que ha ocurrido con el reciente comunicado de ASBA sobre las subvenciones municipales.
El texto se publicó el día 11 insinuando que 𝗺𝗮́𝘀 𝗱𝗲 𝟭𝟬𝟬.𝟬𝟬𝟬 𝗲𝘂𝗿𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗮𝘆𝘂𝗱𝗮𝘀 𝗽úb𝗹𝗶𝗰𝗮𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮𝗻 “𝗯𝗹𝗼𝗾𝘂𝗲𝗮𝗱𝗼𝘀” 𝗽𝗼𝗿 𝗱𝗲𝗰𝗶𝘀𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗼𝗹í𝘁𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝗴𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼, que no se tramitaban y que se estaba castigando deliberadamente a asociaciones, deportistas, autónomos y colectivos sociales.
Cinco días después, el día 16, 𝗹𝗮𝘀 𝘀𝘂𝗯𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗽𝗮𝗴𝗮𝗱𝗮𝘀.
Sin cambios normativos.
Sin desbloqueos extraordinarios.
Sin rectificaciones administrativas.
Simplemente se culminó un procedimiento que ya 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝗺𝗮𝗿𝗰𝗵𝗮.
Y aquí está el núcleo del problema.
Cuando se construye un mensaje político sobre la idea de bloqueo, dejación o venganza, 𝘀𝗮𝗯𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 —𝗼 𝗱𝗲𝗯𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝘀𝗮𝗯𝗲𝗿— 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗰𝗲𝘀𝗼 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘀𝗲𝗴𝘂í𝗮 𝘀𝘂 𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼, no estamos ante una crítica rigurosa. Estamos ante una 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲𝗴𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝘀𝗶𝗻𝘂𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, pensada para generar alarma social y desgaste político, aunque los hechos no respalden el relato.
Porque insinuar que un gobierno utiliza el dinero público como arma política 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗰𝘂𝘀𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗺𝗲𝗻𝗼𝗿.
Es grave.
Es irresponsable.
Y afecta directamente a la confianza de colectivos que dependen de esas ayudas.
La oposición tiene todo el derecho a fiscalizar, a vigilar y a exigir explicaciones.
Lo que no puede hacer es 𝘀𝘂𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗶𝗿 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝘀𝗼𝘀𝗽𝗲𝗰𝗵𝗮, ni el control democrático por el ruido.
Las ayudas públicas no son propaganda ni un campo de batalla partidista.
No pertenecen a quien gobierna hoy ni a quien gobernó ayer.

𝗣𝗲𝗿𝘁𝗲𝗻𝗲𝗰𝗲𝗻 𝗮 𝗹𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱𝗮𝗻í𝗮.
Y cuando los hechos desmontan un discurso en apenas unos días, conviene reflexionar no sobre el gobierno, sino sobre 𝗲𝗹 𝘁𝗶𝗽𝗼 𝗱𝗲 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗽𝗿𝗮𝗰𝘁𝗶𝗰𝗮𝗻𝗱𝗼.
Porque una oposición basada en insinuaciones 𝗻𝗼 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝗰𝗲 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗺𝗼𝗰𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮.
La erosiona.
(RED SOCIAL: VALSEQUILLO PAISAJES)
