SALVEMOS LA VIDA EN LA TIERRA

A veces, pienso en aquellas personas que no tienen un techo donde refugiarse, en las que no pueden pagar la hipoteca de su casa, las que no alimentan adecuadamente a sus hijos/as por falta de ingresos, las que tienen enfermedades curables pero que fallecen por no tener medios económicos para pagarse los cuidados sanitarios, los inmigrantes, esos a los que «no les importa» perder la vida buscando un trozo de pan para su familia, los refugiados/as que huyen de las guerras, esos niños/as que salen de debajo de los escombros hechos cadáveres en Palestina…
El mundo que estamos construyendo no es el que nos indica la Naturaleza, ni el de ningún «Dios». Hemos desarrollado mucho la ciencia, sí, y con ella la inteligencia. Hoy es posible inventar cualquier cosa, entre ellas, la bomba atómica capaz de aniquilar toda la humanidad, pero no hemos desarrollado el respeto a nuestra madre Tierra, al agua, y al aire.
Aprendemos a leer y a escribir, pero es para competir entre «nosotros/as», llegar a la cima, ser el más fuerte, «inteligente», rico…, pero crecemos sin «valores éticos», sin «compromiso social», sin «respeto a la naturaleza», faltos de «solidaridad» y de «amor» por los seres vivos.
Estamos creando sociedades donde la gente son esclavos que buscan su felicidad en poseer bienes materiales a costa de su propia explotación, y en muchos casos, explotar a los demás sin piedad.
Sociedades alineadas con los mismos patrones culturales. Nos dicen cómo debemos vestir, qué tipo de corte de pelo nos tenemos que hacer, qué tatuaje hay que ponerse, cuántos piercings tienen que llevar en cada «oreja»… Una sociedad automatizada y robotizada dispuesta a aplaudir a los esclavistas del siglo 21.
¿Qué tenemos que hacer, bajo mi modesta opinión, en un mundo donde la vida del ser humano cada vez cuenta menos (guerras, hambre, enfermedades, migraciones, inteligencia artificial…) para los que dirigen los destinos de la humanidad?:
Pues la gente que buscamos un mundo de paz, libre, solidario, con trabajo y techo… debemos de actuar en todos los rincones uniendo todas las voluntades en nuestros barrios, pueblos, ciudades, centros de trabajo en una organización social de abajo a arriba, con un lema y un objetivo: «salvemos la vida en la tierra».
Es posible que una mayoría coincidamos en este análisis, pero lo que hace falta es crear la herramienta que nos permita recorrer juntos/as el camino de la justicia, la paz y la libertad.
Diego Cañamero.

