EL PERINQUÉ. SONRISAS Y LÁGRIMAS: LA LARGA CRÓNICA

El pleno de la moción de censura en Valsequillo representó una jornada de «sonrisas y lágrimas», un día de arcoiris y esperanza, y «seis millones de razones para llorar».
La frase «seis millones de razones para llorar» es una hipérbole que sugiere tener innumerables motivos para sentirse abrumado por las ‘dificultades’ que llegan en herencia del gobierno anterior: La auditoría.
Sin embargo, en lugar de enfocarse en esas razones, la contraparte de la frase y el nuevo Gobierno de Valsequillo, coalición de cuatro portavoces, propone encontrar dos razones, sólo dos, para sonreír y seguir adelante. Enfocarse en la resiliencia y el optimismo.
Ilusión y esperanza
Seis millones de euros están en juego.
Es la herencia de la mala gestión de Asba/CC.
Y mientras las emociones, cual último episodio de Friends, inundó el salón de plenos, noticias, comentarios en la red, titulares de prensa, y abrazos sostenidos de otros políticos al ex regidor Francisco M. Atta Perez, en su despedida, el ayuntamiento vive una situación agonizante.
Huele a tierra quemada
Y el alcalde entrante de Valsequillo, Juan Carlos Hernández Atta, lanzó un aviso a navegantes en su discurso como nuevo regente:
«No necesitamos tutelas ni injerencias en Valsequillo. El presente y futuro de este municipio, se decide aquí».
Esto en clara alusión a los últimos tiempos donde se quiso dirigir la política municipal desde otros Municipios, y desde otros Intereses.
Teodoro Sosa, uno de los principales manipuladores foráneos, presente pero ausente, acogió la advertencia con la aptitud del loco: «No te escucho cartucho».
Iban Medina, portavoz de la Plataforma Vecinal por Valsequillo-Tajinaste, lo corroboró: «Esto no se trata de sillones. » Esto va de ‘hechos’ y oportunidades que se han dejado escapar», se trata de ‘salvar’ a Valsequillo de Gran Canaria de la mala gestión. Lo haremos los Valsequilleros: Viva Valsequillo!!!», concluyó.
El Pleno de la moción tuvo que haberse llamado el ‘pleno de la e-moción’.
Un ex alcalde desmemoriado
Entre palabras de «revanchismo» y que Valsequillo no ha tenido «deudas ni manifestaciones» significativas, se explayó el ex alcalde Francisco Atta Pérez.
El edil desplazado olvidó mencionar que Valsequillo es el más moroso de Canarias, que el barrio de San Roque se manifestó por desprendimientos de un talud, con riesgo de vida, largamente ignorado, y que clubes deportivos dejaron directivas y pasearon sus penurias por las televisiones para poder mantenerse. Ni siquiera ganar. Sólo sobrevivir.
Pero el ex alcalde desmemoriado tiene corazón
Francisco Atta, al comenzar su discurso, quedó ‘desorientado’ por los aplausos y algarabías que subían desde la Plaza del Pilar al salón de plenos y tuvo una primera ilusión de que fueran dirigidas a él, ya que no en balde, ocupó la plaza con un montón de ‘amiguetes políticos’ que llegaron para arroparlo desde distintos rincones.
El pueblo es soberano y no tiene sustituto
Los aplausos, los vivas y el estallido de alegría eran del pueblo. Estaban dirigidos al futuro, a Juan Carlos Hernández Atta, terminado su alegato inicial en el Pleno. Cuando lo comprendió, Francisco M. Atta siguió adelante, no sin cierta decepción.
La tristeza: En un segundo momento le embargó la tristeza y la emoción le rompería al ex regidor.
Era el momento del agradecimiento a su familia, en especial a su madre, Teresita Pérez, y a su padre, más allá del arcoiris. «El Alcalde también llora», diría una espectadora, incrédula y sorprendida, en alusión a su conocido carácter frío y distante.
Era el momento de la aceptación
En esa estación llamada ayuntamiento, llegadas y salidas en medio de una representación griega.
Talía, la alegría. Y Melpómene, la tragedia.
REYES BOLAÑOS






