EL PERINQUÉ: EL TIMPLE DE LAURA EN LA GUITARRA DE VÍCTOR JARA

En mi casa nunca hubo un timple siempre hubo una guitarra. Una caja de cuerdas y unas lágrimas. Unas risas. Unos bailes. Unos acordes… Unas folías lamentadas.
Cuando niña en mi casa sonaba una canción: «Mi Guitarra».
La letra decía:
«Me dejarás morir para escuchar mi llanto,
y para verme sufrir sonreirás a mi canto.
Pero nunca entenderás a mi guitarra.
Y fundirás mi anillo, derramarás mi vino,
porque olvidarte de mi tendrá que ser muy sencillo.
Pero nunca entenderás a mi guitarra.
Mi guitarra canta por mí, y llora también, cuando yo estoy triste.
Mi guitarra está hecha de astillas de amor,
que algún alguien rompió, sobre el mar…»
En 1973 estalló un golpe de Estado en Chile y una guitarra se rompió sobre el mar, Víctor Jara.
El cantautor pensaba diferente. Por ello no le dieron ni la más mínima oportunidad, fue detenido al día siguiente del golpe de estado y asesinado días después. Cuenta la leyenda que con los dedos rotos, hacía como que tocaba a su guitarra, su amiga, su compañera.
Nadie sabe quiénes fueron los torturadores.
Pero todo el mundo de habla hispana conoce la guitarra de Víctor Jara.
Se convirtió en símbolo de libertad.
El pasado 12 de septiembre (Víctor Jara fue asesinado un 16 de septiembre a pocos días de su cumpleaños) el Gobierno local de Valsequillo, Asba/CC, dio la espalda al ‘Timple’ de Laura.
La timplista canario-valsequillera, Laura Martel, a quien reciben con honores en otras tierras canarias y de Península, fue repudiada por los políticos municipales de Asociación de Barrios, (Asba), liderado por el alcalde Francisco Atta Pérez y su socio de Gobierno, Coalición Canaria, (CC) representado por la edil, Fabiola Calderín.
Mientras, por contra, como manda la cultura, fue exaltado, el Timple, por Los Gofiones en el escenario.
Era el día del 30 cumpleaños de Laura.
Los Gofiones tocaban en Valsequillo. Y si bien ese caudal monetario que sobra para halagar al de fuera y escasea para los de casa, hubiera venido de lujo para apoyar al talento local, ya hechos los pactos y contratos de los ‘diablillos Asba/CC que andan sueltos por Septiembre», mínimo se les esperaba el ‘honor’ de que el artista local diera bienvenida al artista que visita, y no al revés. Las puertas de casa se abren desde dentro, y no desde fuera.
El ‘Timple’ de Laura Martel debió ser telonero.
Los Gofiones y la Cultura, en grande, dejan en vergüenza a esos políticos locales, que como aquellos de los años 70, están fuera de onda, al politizar la convivencia, la música y la amistad.
Víctor Jara murió por una causa. Pero su guitarra y canciones están más vivas que nunca.
_¿La oyes? … Es el rasgueo del ‘Timple’ de Laura.
REYES BOLAÑOS




