¡¡VÁYANSE TODOS AL INFIERNO!!
Valsequillo revive el espíritu de la «Suelta del Perro»: éxito rotundo en una representación crítica y multitudinaria

El municipio de Valsequillo volvió a temblar con la celebración de la Suelta del Perro, una representación que en esta edición recuperó la esencia de sus orígenes y apostó por la espectacularidad escénica, el contacto directo con el público y una profunda crítica social.
«Más de 250 actores convirtieron los aledaños de la plaza de San Miguel en un espectáculo itinerante lleno de tensión, reflexión social y participación del público«
Los aledaños de la plaza de San Miguel se transformaron en un auténtico maremágnum donde zancudos, diablos y una pléyade de seres mitológicos e infernales interactuaron de forma constante con los asistentes. Mediante sobresaltos, sorpresas y la proyección visual del caos humano, la representación no dejó a nadie indiferente: el maligno y sus fieles lanzaron al público restos, colores y basura como metáfora del deterioro global y la falta de solidaridad de la sociedad actual.
El guión de este año puso el foco en la deshumanización, el egoísmo y la hipocresía. A lo largo de los distintos cortes del espectáculo, el líder del infierno confrontó directamente a los espectadores, acusando a la humanidad de ser la causa directa de su resurgimiento debido al odio, la envidia y la avaricia que alimentan el día a día.
Un éxito fruto del esfuerzo colectivo
Con cerca de 250 actores en escena y una cuidada propuesta que favoreció la visibilidad y movilidad del público, la representación culminó con una ovación sostenida de los asistentes, quienes celebraron el regreso a la calidad y al formato participativo que históricamente ha caracterizado a esta festividad.
«Más de 250 actores convirtieron los aledaños de la plaza de San Miguel en un espectáculo itinerante lleno de tensión, reflexión social y participación del público«
Este resultado es el fruto de un intenso trabajo comunitario iniciado en el mes de febrero, que ha abarcado desde asambleas abiertas y talleres creativos hasta la redacción del guión y múltiples ensayos de reparto.
Con esta 40º edición, Valsequillo marca un antes y un después en la trayectoria reciente de la Suelta del Perro, situando de nuevo el listón organizativo en lo más alto y reafirmando el compromiso con una tradición crítica, participativa y de gran calado cultural.
