LA NOCHE MÁGICA SE PARA A UN LATIDO DE CORAZÓN

«Se equivocó la paloma, se equivocaba. En vez de al norte fue al sur. Creyó que el trigo era agua» escribió Alberti en 1941 huyendo de la dictadura. Ya ha llovido.
La Noche Mágica se para a un latido de corazón.
Valsequillo se desmorona.

Cuando un municipio se entera de las noticias por redes sociales y no por periódicos, publicaciones más serias y menos dadas a la especulación, ha entrado en crisis. La Noche Mágica se planta. ¿Lo sabían?
En la isla la Noche Mágica es como la gala Drag Queen del Carnaval de las Palmas. Toda una innovación. Un acierto. Un identificativo. La Noche Mágica de Valsequillo une a propios y extraños, deportistas y caminantes, ilusión y espectáculo.
La Noche Mágica es seña de identidad Valsequillo. ‘Con Justicia y con Honor’ reza el escudo del drago amarillo identificativo rodeado por los espíritus aborígenes de la resistencia Tecén y Niguada. Y con orgullo y honor los hijos e hijas de Valsequillo han llevado la Noche Mágica en sus zapatillas, en sus vítores, en sus aplausos, en el corazón.

Y ahora se para.
¿Cuándo se ha parado un corazón vivo?
El deporte y la cultura en Valsequillo deben tener todo el apoyo institucional dentro y fuera del municipio. Y ya vista la crisis y la profundidad del pozo, la oposición política tiene el deber moral, no sólo de atender y fiscalizar, preguntar y requerir en el Pleno municipal, tiene el deber moral de identificar problemas y acompañar a sus vecinos en sus luchas, incluidas protesta en la calle si fuera lo propio.
Los hombres y mujeres de Valsequillo, vecinos y vecinas, agricultores y artesanos, empresarios y emprendedores, colectivos y deportistas, todos los que están viendo cómo Valsequillo se desmorona hablan a hurtadillas. El miedo paraliza y se contagia. Es un hecho.
Y la oposición política también tiene una responsabilidad aún sin sueldo. Tiene la misión de parar el declive y guiar el vuelo de la paloma, no dejarla ir al sur y conducirla hacia el agua….
Seamos honorables, como reza nuestro escudo, defendamos Valsequillo.
REYES BOLAÑOS
