Miércoles, Octubre 16, 2019
A- A A+

LA MONTAÑA DE EL HELECHAL

Helechal montañaEl Helechal es un topónimo que se localiza al Noroeste del casco del municipio de Valsequillo, y hace referencia a la abundancia de helechos que en 1546 ya tenía. El «helecho común» o «helechera» (Pteridium aquilinum) es un helecho de amplia distribución de treinta centímetros a dos metros de altura y que se diferencia por sus soros, que se disponen en conjuntos lineares protegidos por los bordes foliares replegados, formando unas manchas pequeñas en el reverso de las hojas que son un conjunto de esporangios para su reproducción.

En el siglo XVIII la desaparición de la abundante masa arbustiva y boscosa de esta zona fue debida a las cuantiosas roturaciones producidas por el ansia de tierras cultivables y tierras de sembradura, que fueron prácticamente ganadas en su totalidad «… al monte de helechos, de altabacas o de granadillos, a golpe de azada y a fuerza de bueyes…».

El lugar se encuentra documentado incluso cuando aún se cataloga como de tierras «montuosas», que todavía no habían sido «rochadas», como es el caso de Miguel Hernández que en su testamento de 8 de agosto de 1696, dice ser propietario de ocho fanegas y once celemines de «Tierras labradías y montuosas en la Cuesta del Helechal de la Vega de Valsequillo», bienes que incluyó en una capellanía, siendo luego desamortizadas. El 10 de agosto de 1863, los herederos de José Macías y Josefa Rodríguez las venden a Francisco Rodríguez Macías, labrador, por 3.818 reales de vellón.

Helechal helecho comúnEn esta zona se encuentra la Montaña de El Helechal, que se corresponde con un pitón fonolítico de finales del ciclo Roque Nublo, que actúa como frontera natural entre dos vegas agrícolas importantes, como son los Llanos de Valsequillo y de El Helechal. La situación de la montaña es privilegiada, quedando al noroeste Los Lomos de Correa, al naciente Los Llanos de Valsequillo, los Valles de Casares y San Roque, y al poniente la Caldera de Tenteniguada y Las Vegas.

En las crónicas de la conquista de Gran Canaria se encuentran valiosos documentos en los que aparece esta notable formación geológica, a la cual se atribuye un sentido mágico-religioso.

Su posición privilegiada le otorgó la consideración de montaña sagrada desde la época prehispánica dado que allí se reunían los faycanes y guayres de Telde para ofrecer sacrificios a Alcorac e implorar, asimismo, al Sol y a la Luna. Geográficamente, era un sitio perfecto para establecer este lugar sagrado, pues se trata de un enclave elevado, bien acondicionado y confortable, desde el cual se contempla todo el valle. montana de el helechal

Según la tradición oral se encontraba en la parte alta de esta montaña sagrada un Almogaren. Este lugar de culto o de ofrenda va a estar definido en la mayoría de  las ocasiones por estructuras excavadas en el suelo conformando cazoletas y canales donde, según diferentes fuentes, vertían leche o manteca como ofrenda para pedir la lluvia. En el lugar donde se encuentra el mirador hay una cruz que, según se cuenta, ha reemplazado a otras dos, y se dice que la primera de ellas puesta por los conquistadores cuando tomaron la zona. 

           Cuentan los cronistas que “al llegar los conquistadores castellanos al barranco, hoy denominado "de San Miguel", sostuvieron una cruenta batalla con el caudillo aborigen Tecén, que defendía las inmediaciones del Almogaren de El Helechal”. A este lugar, donde se consumó la batalla, se le llamó Sepultura del Colmenar, nombre que aún recibe un pequeño caserío situado en las inmediaciones del Barranco de San Miguel. Una vez conquistado el lugar, los castellanos instalaron en la Montaña del Helechal la cruz de los conquistadores. Este relato histórico muestra el pasado prehispánico de Valsequillo, puesto que era una de las zonas más altas del faycanato de Telde, municipio al cual estuvo ligado hasta 1802.

          De este legado arqueológico ya no quedan vestigios, ya que sobre esta montaña se construyó un restaurante-mirador en los albores de los años 70 del pasado siglo realizándose innumerables movimientos de tierra que eliminaron los restos que quedaban borrando para siempre parte de nuestra historia aborigen.

Hoy en día, esta montaña sagrada ofrece una de las mejores panorámicas del municipio, divisándose desde ella la costa este y la cumbre de Gran Canaria.

Comentarios   

0 #1 juan ojeda 21-03-2017 20:25
Montaña emblemática para todos los valsequilleros y situada en un lugar estratégico desde tiempos de los aborígenes. La pena es que debido a la civilización se haya destruido su entorno con un mirador y una antena horrible destruyendo el almogaren que existía en el lugar.
El aspecto ruinoso que tiene en la actualidad habla bien a las claras de la dejadez institucional.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar