UN ESPEJO

victorianoEstá muy extendida la idea de que hay cosas que mejor no tocar. Es lo que se acostumbra y, por ello, parece que se comete un sacrilegio si alguien decide tocarlo.

La campaña electoral y el desarrollo de la jornada final en las mesas electorales son dos ejemplos de fórmulas que requieren una urgente revisión.

Como era de esperar, ya tenemos las calles empapeladas con la tradicional cartelería con los rostros de los principales candidatos. A estas alturas, ¿alguien aún piensa que la ciudadanía se decantará por un candidato en concreto porque su rostro le persiga, para convencerlo en cada esquina de su barrio o ciudad?

El lado positivo de ese gasto inútil de papel es que las imprentas habrán reforzado sus plantillas y que detrás de esos cartelones y las octavillas que se repartirán hay muchos profesionales que han podido ganar un pellizco más de dinero a final de mes.

EL 28 NO PODEMOS FALLAR

ronalEl futuro de miles de inmigrantes que residen en España sin apenas derechos ni opción al voto, la amenaza de abolición de la ley de violencia de género, el feminismo, los presos políticos, las autonomías, el racismo, la sanidad pública, la ley de memoria histórica, el maltrato animal, la defensa del bien común, los presupuestos generales, la solidaridad con los otros pueblos, la libertad de expresión... Tanto en juego, tanto por hacer y mejorar, y el peligro de volver a retroceder. Faltan solo cinco días para una jornada que será histórica. Esa sensación de que nada cambiaba con el binomio PSOE-PP repartiéndose legislaturas como Barça y Madrid se reparten Ligas ha llegado a su fin. Gobernarán, pero no lo harán solos ni con la libertad que les gustaría. Y ahí va a estar la diferencia. Solo un pacto entre PSOE y Ciudadanos mitigaría un giro necesario desde hace décadas, pero que conlleva el grave peligro de que caiga hacia el lado equivocado. Andalucía bien lo sabe.

LA HISTORIA LA ESCRIBES TÚ

pablo3Estos días recibirás muchas cartas llenas de palabras fáciles y falsas promesas. Unos te escribirán para decirte que, si los votas, defenderán a España, aunque hace pocos meses estuvieran saqueándola desde el Gobierno. Otros que ahora sí que harán todas esas cosas que no quisieron hacer mientras gobernaban. Yo prefiero pedirte simplemente que recuerdes todo lo que ha ocurrido en los últimos 5 años.

Muchas veces te dijeron que no se podía, y muchas veces se pudo. Te dijeron que en España solo se podía elegir entre lo malo y lo peor, y mandamos el bipartidismo al museo de la historia. Te dijeron que era imposible castigar la corrupción y sacamos a los corruptos del Gobierno. Te dijeron que no se podían subir los salarios y logramos el mayor aumento del salario mínimo de la democracia. Te dijeron que cuando gobernáramos no saldría agua de los grifos y lo que hicimos fue arreglar el desastre económico que dejó la derecha en las principales ciudades del país.

EL PEOR, RIVERA; EL MEJOR, IGLESIAS

En el debate de ayer ganó la izquierda: el tándem Sánchez-Iglesias derrotó con claridad al dúo Casado-Rivera

 debateMe temo que el número de indecisos, en lugar de recortarse, debió aumentar tras el debate de ayer. Creo que habrá mucha decisión de última hora a pie de urna. Nadie naufragó con estrépito desde el punto de vista argumental, pues dijeron lo que siempre venían diciendo, pero hubo naufragios notables desde el punto de vista formal. Por ejemplo, resultaba difícil adivinar a dónde apuntaban algunos puntos de mira. Casado y Rivera bizqueaban para sacudir a Sánchez y, al mismo tiempo, enredarse entre ellos en rifirrafes y alborotos hablando ambos a la vez a voz en cuello para desconcierto, supongo, de los espectadores que los consideran aliados estratégicos y para alivio de Pedro Sánchez que, más sereno y sólido que el día anterior, salió bien parado de una ofensiva derechista enferma de tremendismo.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

libertad expresionEn los últimos días hemos podido ver cómo un grupo de personas trataba de impedir la celebración de actos políticos, a empujones de una marabunta que impedía el acceso a la Universidad, rodeando el lugar en cuyo interior se celebraba el acto para a la salida increpar, insultar, escupir y fotografiar a los asistentes o una cacelorada que dificultaba escuchar a los intervinientes.

Estos gravísimos hechos no son más que la consecuencia de la formación en el desprecio a las ideas ajenas y la intolerancia -si no estás conmigo estás contra mi-.

Han intentado impedir que alguien pudiera hacer uso de su libertad de expresión, recogida como derecho fundamental en el el Art. 20 de la Constitución, quizás la más importante de todas las libertades. Si no podemos expresar lo que sentimos o pensamos ¿cómo vamos a entendernos?, ¿cómo será posible elegir en libertad las opciones que la vida o la política nos ofrece?

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