VOTARSE A SÍ MISMO

javier duranUnos de los asuntos más pornográficos de estas tomas de posesión municipal que hemos pasado, aunque digerido plenamente, es el de votarse a sí mismo. Entiendo que debe ser el éxtasis más morrocotudo de la partitocracia: no he venido a formar gobierno ni nada que se le parezca, sino a votar a mi propio partido en un acto de onanismo descarado.

EL MENSAJE DE LAS URNAS

LUISA DEL ROSARIOApelar al «mandato de las urnas» o decir que «la sociedad ha hablado» son dos expresiones que no por ser falsas dejan de adornar día sí y otro día también las páginas de los periódicos y las opiniones de los todólogos (mayoritariamente ellos). Lo cierto es que las urnas no mandan mensajes unívocos según el interés del opinador, pues solo conceden el derecho a ocupar un puesto a las personas que resultan elegidas. Y no es menos cierto que la sociedad en su conjunto es muda, pues quienes tienen derecho al voto son las personas particulares tomadas de una en una.

Por tanto, es absurdo afirmar que, a través de las urnas, la sociedad ha pedido a los partidos que pacten o dejen de pactar, pues lo normal es que una persona deposite su voto deseando que gane su candidato o candidata y, a ser posible, por una mayoría tan absoluta que le permita ejecutar su programa de cabo a rabo. A partir de la confianza recibida en las urnas por la ciudadanía, cada candidato o candidata debería administrarla y, en conciencia, hacer lo que entienda que está más en consonancia con la campaña realizada.

POBREZA SEVERA EN EL PARAÍSO

ALBERTO ARTILESEn el paraíso sufrimos una de las tasas de paro más deprimentes del país y, a pesar del sol, la playa y los récords de turistas ebrios y de saldo, nuestra calidad de vida es inversamente proporcional al aumento de la precariedad laboral. Pobreza, desigualdad o exclusión son palabras molestas, incómodas, desagradables, inoportunas para cualquier gobierno, sea del color que sea. Todas ellas las vemos caminar por la calle, también junto a la sede del Parlamento, y nos cruzamos de acera mirando para otro lado. Incluso nuestros más reputados expertos economistas niegan la mayor, cómplices de muchos lobbys y gobernantes acomodados que se desplazan en coches oficiales. Desde hace unos años asociaciones y ONG libran una batalla sin cuartel por visibilizar la realidad de la pobreza ante la opinión pública, mientras el poder económico imperante desmiente sus informes con estadísticas según convengan.

PABLO IGLESIAS MUEVE FICHA

RAFAEL ALVAREZPodemos ha descubierto que no puede seguir con la tendencia iniciada desde el triunfo inesperado de la moción de censura de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy: apoyar al PSOE sin más desde fuera del Gobierno. Así los éxitos se los lleva el que ocupa el poder institucional y el socio queda relegado para la nostalgia. De ahí, se explica la bajada en votos y actas de Podemos a favor del PSOE y que ahora intentará Iglesias revertir. Canarias es una prueba palpable de esa tendencia desfavorable a Podemos justo en un relativo feudo que conllevó que Iglesias cerrara la campaña electoral en La Laguna. No era casualidad que un líder de un partido nacional se trasladase el último día a Tenerife para hacer un mitin.

La designación del canario Alberto Rodríguez como secretario de Organización tiene como misión esencial relanzar a Podemos al tiempo que ejercer de interlocutor de Iglesias frente a sus críticos. Y todo ello, para aumentar lo complicado de la operación, mientras Podemos será indiferente a Sánchez si este no le llama a negociar en las próximas semanas. Con el número de escaños que dispone Podemos en el Congreso de los Diputados es razonable solicitar entrar en el Ejecutivo con tres ministerios a cambio de apoyar la sesión de investidura. Lo otro es ahondar en el hundimiento de Podemos que paga los platos de las alegrías socialistas en la agenda social.

¿DE VERDAD TODAS LAS IDEAS SON RESPETABLES?

gaumetEscuchaba una tertulia en la radio, de estas mañaneras. Y los compañeros periodistas de repente se enfrascaron en una porfía sobre si Podemos y Vox podían compararse; sobre si, como sostienen algunos, vienen a ser lo mismo, solo que de dos extremos distintos. Y uno de los contertulios, veterano él, quiso zanjar la discusión al soltar, a modo de sentencia, que todas las ideas son respetables. En democracia se antoja una máxima plausible. Al menos atendiendo a aquel principio según el cual el imperio de la ley, que es el que rige en sistemas como el nuestro, no persigue las ideas, sino las acciones.

Hay ideas que atentan contra los derechos más básicos de las personas. Y no son, en absoluto, respetables

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