EL NACIONALISMO Y EL PACTO

RAFAEL ALVAREZA medida que transcurra el tiempo y la certeza de la soledad de la oposición se acentúe, CC estará dispuesta a ofrecerle la Presidencia a Nueva Canarias. Ni siquiera hace falta pensar en la reunificación, ambos pueden gobernar como lo podría hacer la extinta CiU más ERC o el PNV con otros socios nacionalistas. Ejemplos hay múltiples en estas décadas de democracia. La realidad es notoria: esta legislatura estará determinada por la problemática territorial a cuenta de Cataluña que trastocará el resto del puzle autonómico. Y esto obliga a resituarse al nacionalismo. ¿Qué piensa hacer Canarias? La propuesta del Gobierno encabezado por Ángel Víctor Torres, si es que en algún momento se materializa y se exhibe públicamente, por ahora el socialismo isleño no ha dicho nada al respecto, no pasará del federalismo que pudiera proyectar Ferraz como receta única e igualitaria. Pero la respuesta federalista es, en resumen, una uniformidad más sofisticada del hecho territorial. Un más de lo mismo que, por otra parte, tampoco contentará a Cataluña salvo que hablemos de federalismo asimétrico. ¿Estará dispuesto el PSOE si acaso en ese federalismo asimétrico incluir a Canarias? Den por hecho que ni en broma. Por lo que mantener la situación heredada solo será apuntalar al PSOE y puede que a Podemos a costa de mermar el proyecto de Nueva Canarias.

YA TOCA HACERLE JUSTICIA AL "VALBANERA"

gaumetLa política no solo entiende de inversiones. También cuentan, y mucho, los gestos, sobre todo aquellos que llevan pareja una fuerte carga simbólica. Partiendo de esta premisa, ¿qué interpretación tiene que las instituciones canarias, y, con ellas, las de España en su conjunto, hayan ninguneado durante décadas la tragedia del Valbanera, al que algunos llaman el Titanic de la emigración canaria? Se hundió hace 100 años, un 10 de septiembre de 1919, con 488 pasajeros a bordo, el 80 o 90% de ellos canarios. Y sigue bajo el agua en la costa entre Cuba y Florida, como testimonio dramático de una época de Canarias en la que el futuro estaba fuera, en la que la única salida estaba en emigrar, sobre todo a América. Sin embargo, un golpe así, tan dramático, ha pasado casi desapercibido si no fuera por el empeño de algunos investigadores, colectivos como Salsipuedes, y de algunos descendientes de las víctimas por mantener viva su memoria.

DE VISITA A LA ZONA QUEMADA

suarez alamoEs de agradecer que los ministros Luis Planas, Margarita Robles; el presidente del PP, Pablo Casado; el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, hayan cogido un avión para desplazarse a Gran Canaria a interesarse por el operativo de lucha contra el fuego y atención a las miles de personas evacuadas. ¡Qué menos!, pensará más de uno, pero no es menos cierto que se han notado bastante algunas ausencias, porque para algo existen líderes políticos y cargos electos de Canarias y de Gran Canaria a los que todavía seguimos esperando.

UNA ISLA A LA QUE TODOS CANTAN Y NADIE PROTEGE

SANTIAGO GILHace unos días escribí sobre nuestra responsabilidad medioambiental. Y sigo manteniendo lo que expuse: tenemos un grave problema de educación en Gran Canaria que, poco a poco, se hará visible en todos los ámbitos, en lo cotidiano, en el cuidado de los árboles y en la propia urbanidad, en lo que uno se encuentre cada día en la cola del supermercado o en la playa. Ante esa situación urge un esfuerzo colectivo más allá de las siglas políticas y de las alicortas miradas electorales. Urge pensar en el futuro para que no nos encontremos con incendios como el que comenzó en Valleseco.

Confucio decía que quien comete un error y no lo corrige comete un error mayor. El primer incendio fue fruto de la irresponsabilidad de alguien que no debía haber soldado en días de tanto calor y de tanto viento. Pero ya todos intuimos que aquel pequeño conato se había ido de las manos y que quizá no se había actuado con la diligencia debida. Pero hubo suerte porque afectó sobre todo a matorrales y monte bajo.

LO PRIMERO SON LAS PERSONAS

emilioEn estas hora tan duras para Gran Canaria, solo hay dos asuntos prioritarios: aunar esfuerzos para detener el fuego y cuidar de las personas que se han visto afectadas. Por fortuna, la solidaridad está siendo enorme, pero la angustia y la incertidumbre de las personas desalojadas es un dolor añadido, porque dejarlo todo atrás sin saber qué va a pasar es un drama siempre, y lo es más cuando hay entre las personas desplazadas enfermos, anciano y niños que no aciertan a entender qué está pasando. Por ello, todo lo demás se vuelve secundario, y ya habrá tiempo de analizarlo para que una desgracia de estas dimensiones no vuelva a repetirse.

Cuando se haga el balance de los daños, se valorarán enseres, rentas, cultivos, ganado y hasta se escribirán hipótesis sobre el menoscabo económico que la quema de un bosque supone para una sociedad. Lo que nunca podremos cuantificar es el quebranto personal de cada una de las personas afectadas, el abatimiento, el desaliento, la zozobra, la ansiedad y hasta la postración que esta pesadilla habrá desencadenado en cientos, o tal vez miles, de personas, que se han visto privadas de su albedrío íntimo, y que han sido quienes han pagado la factura del desacierto colectivo. La espontánea solidaridad de la gente de toda la isla, ofreciendo ayuda, sus casas o implicándose personalmente con los evacuados, es la que nos dice que somos culpables como sociedad, unos porque nunca se pararon a pensar en la fragilidad física que supone vivir en una isla, otros porque sí lo pensaron pero no alzaron la voz para prevenir desgracias como esta.

Página 1 de 53