IMPRUDENTES E INCENDIARIOS

ALBERTO ARTILESLa historia del fuego se repite. Las imágenes de las voraces llamas arrasando verdes hectáreas, el perfil en combustión de cadavéricos pinos y los desalojos de vecinos asustados se repiten cada verano. Los factores que desencadenan un incendio pueden ser muchos, algunos climáticos como la sequía, pero todos son evitables por ser provocados por comportamientos delictivos, incluidas las imprudencias. No tienen menos culpa del fuego las administraciones, que en su afán de austeridad también han recortado en medios contraincendios. Además, no se ha hecho la limpieza necesaria en el invierno, coartando también la iniciativa de agricultores, ganaderos y oriundos; por no hablar del abandono del sector primario, auténtica garantía para tener una cumbre viva.

GRAN CANARIA NOS NECESITA

ronalQué triste es mirar hacia la cumbre desde casi cualquier punto de la isla y ver el humo negro salir incesante de las montañas. Como duele presenciar la voracidad del fuego arrasar con el verde del centro de nuestra querida Gran Canaria, llevándose por delante flora y fauna, aquella que tanto queremos pero que por inconsciencia descuidamos pensando que nada le puede pasar. Decir adiós a nuestro pulmón con el abrasamiento de Tamadaba, ser testigos de una hecatombe medioambiental y no poder hacer lo más mínimo por evitarlo. Endemismos calcinados, viviendas destruidas, animales muertos, pinares hechos ceniza... Pero este agosto maldito, quizás el más negro de nuestra historia, debe servir de punto de inflexión para empezar respetar la naturaleza y valorar lo que tenemos ahí arriba, en nuestra cumbre que ahora es pasto de las llamas.

«Es momento de ayudar a los evacuados y facilitar el trabajo a los profesionales, y no de hacer política y criticar sin parar»

ES MÁS DURA LA IRA DE LOS MANSOS

emilioDebo decir que pocas veces he tenido que hacer tanto esfuerzo de contención para controlar la furia que se me escapa por los poros al ver cómo arde Gran Canaria. Es doloroso para todo el mundo, pero quienes hemos nacido a la sombra de esas montañas sentimos que este es un asunto personal, porque llevamos muchos años viendo cómo se descuida o se actúa en contra de nuestro patrimonio natural colectivo. Hace apenas un mes, con motivo de la alegría por el reconocimiento de las montañas centrales de Gran Canaria como Patrimonio de la Humanidad, escribí un artículo en el que dejaba algunas notas críticas, que en este día tan triste viene bien recordar, porque me parece que hay que insistir en la idea de aprovechar una sabiduría popular acumulada durante siglos. Así que, si no les apetece lo políticamente incorrecto, no sigan leyendo.

LA NATURALEZA NO ENTIENDE DE BUROCRACIAS

SANTIAGO GILEl árbol centenario que se quema, el que dio sombra a nuestros bisabuelos, no entiende de burocracias, hidroaviones o cortafuegos. Tampoco los pinzones azules que ayer mismo componían una sinfonía efímera y emocionante entre el sonido de nuestros pasos. Lo único que saben los árboles y los pájaros, cuando mueren, es que el fuego abrasa y hace desaparecer la vida. Y los culpables somos todos nosotros. No podemos seguir siendo una sociedad infantiloide y virtual que le pide responsabilidades a los otros. Es cierto que hubo un irresponsable que provocó el incendio, pero todo lo demás, la conservación de los bosques y su cuidado dependen de cada uno de nosotros, de la conciencia medioambiental que tengamos. La cumbre no es un bosque para asar chuletas y tomar cubatas. Los bosques son templos de la naturaleza y de la vida que hay que aprender a respetar si queremos conservarlos. Si no hacemos eso, solo tendremos parques y jardines. Los bosques tienen sus ciclos atávicos, y somos nosotros los que tenemos que respetarlos.

UNIDAS PODEMOS DEBE SER DESTRUIDO

nopacto¿Qué es gobernar, una presidencia? Nada. Migajas. Ningún derecho, ningún cambio legislativo, ninguna política económica, ningún gobierno vale siquiera un ápice comparado con el hecho de conseguir destruir a Unidas Podemos para siempre.

El  PSOE tiene 140 años. Se fundó cuando Edison construía la primera bombilla y ese mismo año vinieron al mundo para cambiarlo Emiliano Zapata, León Trotski y Albert Einstein. Fiódor Dostoyevski empezaba a publicar su novela por entregas Los hermanos Karamazov y Friedrich Nietzsche, aquejado por su enfermedad, abandonaba definitivamente su cátedra en Basilea para iniciar su periodo de escritura más fructífero.

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