Martes, Agosto 20, 2019
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LOS ENTIERROS

cementerioLos entierros siempre ha sido un acontecimiento que ha convocado a mucha gente en nuestro pueblo y de la misma manera que cambian las cosas, pues, los entierros también lo han hecho. Recuerdo cuando chico que habían entierros de chiquillos chicos con bastante frecuencia y veíamos con mucha pena aquellas cajitas pequeñas y blancas, hoy afortunadamente no suele haber prácticamente ninguno. Entrando al cementerio a mano izquierda estaba el osario sin puerta y los chiquillos chicos íbamos a ver las calaveras pasando rápidamente por delante asombrados ante aquel tétrico panorama. Pero la curiosidad podía más que el miedo  y volvíamos a experimentar aquel escenario una y otra vez. Desde chicos nuestros padres nos inculcaban la costumbre de ir a los entierros y pocas eran las familias que no hacían lo mismo pero siempre había alguna que no iban a ninguno y cuando le tocaba a ellos, como le toca a todo el mundo, se veían en el duelo y en el posterior entierro más solos que la una. En los duelos no faltaban nunca los cuentos que hoy la pollería le dicen chistes, que finos, como dice el dicho, "no hay entierro sin risas, ni boda sin dolor" y después del entierro que fuera era muy habitual ver a los viejillos ir al bar y, oiga, se cogían cada chispa que daba sentimiento. Algunas eran de las de camisa por fuera y se veían a esos personajes desmadejados esparramaos paquí y pallí. También antes los velatorios eran en la casa de cada familia no como hoy que tenemos un tanatorio que da gusto. Algunas casas eran de pisos y había que hacer malabarismos para sacar la caja como uno de aquí bajo de Luis Verde que se le murió la madre y la casa era en un piso alto con una escalera estrechita, todo el mundo le aconsejaba que velara a la madre en otro sitio y él emperrao: "mi madre se vela en mi caaasa..." metío en un guineo, total que pa sacar la caja lo tuvieron que hacer con ella empenicada, fuerte hombre torrontú.

 

Dicen que de muy antiguo los entierros eran de "primera", de "segunda" y de "tercera" o séase, los ricos, los pobres y los muy pobres. Alguien me contó que para los entierros de tercera el ayuntamiento ponía una caja, llevaban al muerto al cementerio y volvían a traer la caja, será por eso que se dice, ese no tiene ni donde caerse muerto. Una vez vino uno a coger un taxi y solamente estaba Antoñito Umpiérrez padescanse en la parada y éste miraba pal cliente de soslayo y aquél tímidamente le preguntó si le hacía el viaje y Antoñito le contestó caliente: ¿Qué pasa, que yo no estoy na más que pa los entierros de tercera? y no le hizo el viaje porque resultó de ser que no lo cogía nunca y de ahí que Antoñito se quedara hablando por lo bajo: "ahora vienes acá, al carajo". Hoy en día, como dice el chaqueta, no hay esas categorías, pero parece ser que lo que se ha puesto de moda es, en vez de enterrar a los cristianos, pegarles fuego, dito sea Dios. Oiga y son más los que incineran que los que entierran, pero como todas las cosas cambian... Una cosa que solemos hacer casi todo el mundo es, al pasar por delante del tanatorio, si vemos el cenicero fuera y gente sentada hablando unos con otros y sétera, sabemos que alguien se murió, nos fijamos para la gente y sabemos si el muerto es de Las Vegas, Los Llanetes, Tenteniguada y sétera. Si no conocemos a nadie decimos: "este no es de aquI".

Bueno, pa no cansarlos vamos a pararnos en los entierrros de hoy y en uno de tantos. Este era de Las Vegas y arranca ese entierro pa bajo pa la plaza donde el cura le dice la misa y sécula seculorum, pues entre la jarca de acompañantes se encontraba Antonio el carpintero y va y le dijo a uno en un momento determinado, dícile: "chacho, ya los entierros no son como los de antes", el otro le preguntó: ¿por qué hombre? Antonio dijo, díjole :"es que antes en tos los entierros se veían un montón de viejillos y ahora no", el otro le contestó al instante: "es que ahora los viejillos somos nosotros".

                                                                                                                                                                                                                                                                                          TINO

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